El Protocolo de Montreal sobre las Sustancias Agotadoras de la Capa de Ozono es un acuerdo internacional diseñado para proteger la frágil capa de ozono de la Tierra por medio de la reducción de la producción y el consumo de productos que son responsables por su agotamiento. Estos productos también se conocen como sustancias agotadoras de la capa de ozono (SAO).
El Protocolo de Montreal se acordó en septiembre 16 de 1987. Entró en vigor el 1 de enero de 1989 y desde entonces ha pasado por ocho revisiones (enmiendas y ajustes). Además, el Protocolo de Montreal es el primer acuerdo internacional para el medio ambiente en lograr el respaldo de todos los países del mundo. Gracias al éxito del Protocolo, el agujero en la capa de ozono se está cerrando.
El Protocolo de Montreal incluye una disposición de ajuste única que permite a las partes del Protocolo actuar rápidamente ante la nueva información científica y acordar el aceleramiento de las reducciones requeridas en los productos químicos ya cubiertos por el Protocolo. Estos ajustes se aplican automáticamente a todos los países que respaldan el Protocolo.
Las Partes del Protocolo de Montreal han enmendado el Protocolo para controlar nuevos químicos y crear medios que permitan financiar a los países en desarrollo para que puedan cumplir con el Protocolo. Las partes del Protocolo se reúnen anualmente para tomar una serie de decisiones destinadas a garantizar que la implementación del acuerdo legal se continúe y efectúe.